Desde 1885
almendras, miel y amigos.... Desde cinquo generationes.
Hacia 1860 vivía en Ollioules un farmacéutico que tenia una debilidad por las golosinas… Era tan goloso que de vez en cuando, a la noche, en su laboratorio mezclaba miel, azúcar y almendras en un almirez reservado exclusivamente para esto. A esta mezcla, añadía lo que es ahora su secreto y el de sus amigos Jonquier…
A medida que pasaban los años, la preparación del farmacéutico mejoraba. Es así que Luís Jonquier creó la fábrica que desde 1885 ha proveído a muchas familias de Provence el delicioso turrón que representa uno de los trece postres de nochebuena. Desde entonces, cinco generaciones fabrican tres meses al año, de octubre a diciembre, un turrón incomparable por la calidad de su composición.
El secreto de los Jonquier reside en la selección de las mejores mieles y almendras del año, y en la exigencia de un proceso de fabricación artesanal en grandes marmitas de cobre rojo de la época de la creación de la fábrica.



